A lo largo de los años uno se convierte en un doble de sí mismo. Un doble que frecuentemente refleja a una persona construída sobre un mito que ya no existe.
“Cuando vuelva a casa voy a ser otro” parte de un suceso real: a fines de los años ‘70s un militante revolucionario decide esconder una serie de objetos comprometedores que tiene por si los militares allanan la casa donde vive y los entierra en el jardín de la casa de sus padres; cuando termina la dictadura intenta recuperarlos pero no lo consigue porque no recuerda exactamente donde los enterró; ahora, en el 2015, recibe un llamado diciéndole que mientras estaban excavando para hacer una piscina encontraron las bolsas con sus objetos. De esta forma, casi 40 años después, se reencuentra con sus míticos objetos y se ve enfrentado a esa cápsula de tiempo que contiene los rastros de alguien que fue y ya no es.
Reconoce todos los objetos salvo uno, misterioso, que no puede explicar como estaba ahi, enterrado entre sus cosas.
La busqueda del origen de ese objeto ajeno será el hilo conductor a lo largo de una serie de historias divididas en capitulos.

Un director de teatro que se hizo famoso 15 años atrás y ahora trabaja organizando eventos para campañas políticas intenta volver a montar la mítica obra que lo hizo conocido en el pasado hasta que se entera que hay un impostor que le ganó de mano. Una musica treintañera canta en casamientos y eventos sociales hasta que encuentra unas canciones perdidas de su padre, al que no llegó a conocer, y dandole voz a esa musica ajena se acerca a convertirse en lo que quiere ser. Un político de izquierda entra en una crisis de identidad al perder una elección y decide mejorar su vida tratando de ser literalmente otro.

La obra se desarrolla en un dispositivo escenico que toma procedimientos de un viejo museo arqueológico que había en la Patagonia. Ese museo solía tener una extraño “show educativo” que utilizaba elementos teatrales un poco pasados de moda para exhibir parte de su colección. La arqueología preserva los rastros materiales que perduran a través del tiempo. “Cuando vuelva a casa voy a ser otro” se propone como un alternativo museo de mitos familiares que indaga en lo que uno fue y lo que aspira a ser.

Los cambios que se experimentan a lo largo de la vida llevan a que uno sea muchos, como un actor que encarna variaciones extremas de un personaje parecido. A través de los mitos familiares y personales uno construye su identidad. ¿Qué sucede cuando se ve confrontado a esos mitos? ¿Qué pasa cuando uno descubre que es otro? En un tiempo donde las transformaciones sociales son cada vez más limitadas, ¿cuál es la validez de ciertas ideas revolucionarias que parecen enterradas?

 

Elenco:
Santiago Gobernori
Javier Lorenzo
Mauricio Minetti
Andrea Nussembaum
Julieta Vallina / Juliana Muras

Texto y Dirección: Mariano Pensotti
Escenografía y Vestuario: Mariana Tirantte
Música: Diego Vainer
Luces: Alejandro Le Roux
Producción: Florencia Wasser / Grupo Marea
Asistentes de escenario: Manuel Guirao, Carlos Etchevers

Cuando vuelva a casa voy a ser otro es una coproducción entre el GRUPO MAREA, el Cultural San Martín, Festival Internacional de Buenos Aires, Kunstenfestivaldesarts (Bruselas), Festival D’ Avignon, Festival Theaterformen (Hannover), Mousonturm (Frankfurt), HAU Hebbel Am Ufer (Berlin), Theatre Nanterre Amandiers y Maison des Arts Scène Nationale de Créteil et du Val de Marne. En colaboración con Ligne Directe / Judith Martin