Arde brillante en los bosques de la noche se centra en el centésimo aniversario de la Revolución Rusa y algunas de sus resonancias artisticas y políticas en el mundo contemporáneo. Toma como fuente de inspiración la figura de Alexandra Kollontai, revolucionaria y feminista soviética, y algunos de sus conceptos sobre la libertad, el cuerpo, la sexualidad y cómo el capitalismo construye una identidad femenina específica.

La obra está compuesta por tres partes.
La primera es una obra de marionetas. Las marionetas son una réplica exacta de los actores que las manipulan. La historia que se cuenta es la de Estela, una profesora universitaria que enseña revolución rusa en el Buenos Aires actual y que está en crisis porque siente que su vida es mucho más convencional y burguesa que lo que enseña. Estela también está en un momento de muchos conflictos personales, su marido acaba de dejarla por una mujer más joven, tiene una relación muy problemática con su hija adolescente. En el pico del conflicto con ella misma sus amigos la invitan a salir, van al teatro.
En ese momento empieza una obra de teatro real que las marionetas se sientan a ver. La obra está actuada por los mismos actores que hasta ahora manipularon a las marionetas. La historia de la obra se trata de Sonja, una joven europea que se unió a la lucha revolucionaria de una guerrilla latinoamericana diez años atrás. Ahora regresa a su casa y encuentra cuánto las cosas han cambiado en su familia y su ciudad desde su partida; no se puede adaptar a vivir ahí. Un día, en el momento de mayor conflicto, la invitan a ver una película.
En ese momento comienza una película. La película está protagonizada por los mismos actores de la obra de tearo y del show de marionetas.
La película cuenta la historia de Claudia, una periodista de un programa político de televisión. Acaba de recibir un inesperado ascenso y para celebrarlo se va de viaje con dos amigas a Misiones, donde jovenes y pobres descendientes de rusos, emigrados al país justo después del triunfo de la revolución soviética hace casi cien años atrás, trabajan de strippers y se prostituyen ofreciendo sus servicios a mujeres de la clase media.

Cada historia tiene una enorme influencia en la otra. Cuando termina la película regresamos a la obra de teatro y vemos cómo esa historia impacta en Sonja, la revolucionaria, que luego de verla decide cambiar su vida. Y una vez que termina la obra regresamos al show de marionetas y vemos de qué manera la vida de Estela, la profesora universitaria, ha sido alterada por lo que vio en el teatro.

Como una suerte de muñecas rusas de ficciones dentro de ficciones, tomando algunas ideas formales del avant-garde soviético, poniendo al cuerpo y sus representaciones en conflicto, investigando acerca de la validez de ciertas ideas de la biopolítica y del control del poder sobre los cuerpos, la obra intenta abordar la relevancia de algunas ideas específicas de la revolución rusa, 100 años después de la aún relevante pregunta de Lenin: “¿Qué hacer?”

2-
Este año se cumplen cien años de la revolución rusa de 1917. Es difícil no pensar que muchos de los problemas que la mayor parte de la población mundial enfrentaba cien años atrás no son tan diferentes de los que enfrenta ahora. Puede ser una simplificación pero los conflictos en relación a la igualdad, redistribución de la riqueza, derechos de los trabajadores y la pelea contra nuevas formas de explotación parecen tan relevantes hoy como lo eran en 1917.

“Arde brillante…” es una obra compuesta por historias centradas en las vidas de tres mujeres actuales cuyas experiencias están atravesadas por la revolución rusa de maneras muy diferentes.
El arte, al igual que las revoluciones, crea posibilidades de mundos que antes no eran visibles. ¿Es posible invocar –con una alta dosis de humildad- la explosión artistica de vanguardia que siguió a la revolucion rusa y que aspiraba a contar cosas que no era posible contar de otras maneras?
La creación de mega ficciones como acto utópico.

Los personajes de “Arde brillante…” son transformados por mirar en obras de arte las vidas de los otros, reflejándose en ellos, y comienzan a preguntarse si quieren ser espectadores o protagonistas de la Historia.
En un mundo lleno de injusticias terribles, para ellos la posibilidad de un cambio radical, en la sociedad y en sus vidas, como un tigre agazapado que se enciende en llamas sigue iluminando y dando esperanzas en los lugares más oscuros.

Texto y Dirección: Mariano Pensotti
Elenco: Susana Pampín, Laura López Moyano, Inés Efrón, Esteban Bigliardi, Patricio
Aramburu
Escenografía y vestuario: Mariana Tirantte
Música: Diego Vainer
Diseño de iluminación: Alejandro Le Roux
Producción: Florencia Wasser / Grupo Marea
Asistentes de escena: Malena Juanatey, Tatiana Mladineo
Asistencia de escenografía: Gonzalo Córdoba Estévez, Tatiana Mladineo, Luciana Peralta
Asistencia de dirección: Juan Schnitman

Una obra comisionada y co-producida por HAU Hebbel am Ufer.
Co-producción: Complejo Teatral de Buenos Aires, Kunstenfestivaldesarts (Brussels), Maria Matos Teatro Municipal / House on Fire with support by the Cultural Programme of the European Union.
Colaboración: el Cultural San Martín

Creada en el marco de "Utopian Realities", una co-producción de HAU Hebbel am Ufer y Haus der Kulturen der Welt como parte de "100 Years of Now". Fincanciado por Federal Government Commissioner for Culture and the Media, Alemania.